La naranja mecánica es una película de 1971 dirigida por Stanley Kubrick que surgió de la adaptación de un libro de 1962 con el mismo nombre. Este filme se convirtió en una de los clásicos del cine y en una imposición para cualquier amante de la cinematografía.
La película retrata los crímenes que Alex y su banda cometen en la futurista ciudad de Londres. Durante un crimen, Alex, es capturado, condenado y juzgado a 14 años de prisión; pero acepta someterse a un duro tratamiento psiquiátrico experimental, llamado técnica de Ludovico, con el fin de salir de prisión más rápidamente. Este tratamiento convierte a Alex en una persona absolutamente indefensa e incapaz de dañar a nadie. Al salir de la cárcel, todos aquellos a los que Alex había agredido le maltratan física y mentalmente, aprovechando las secuelas que el tratamiento le había dejado, hasta el punto que Alex decide suicidarse sin éxito. Tiempo después, Alex despierta en una cama de hospital, donde se da cuenta de que se había curado del tratamiento de Ludovico y había vuelto a ser libre.
En la película hay que destacar el personaje de Alex DeLarge, quien a pesar de ser un violador y un asesino despiadado, es capaz de hacernos simpatizar con él mediante su excepcional uso del lenguaje y su amor por el arte y la belleza. Además, Alex se muestra intelectualmente muy superior al resto de personajes, lo que nos hace posicionarnos aún más a su favor, en lugar de a favor de la ley y del "sistema". El momento en el que el espectador simpatiza más con el protagonista es cuando todos aquellos a los que Alex agredió se vengan de él cuando está completamente indefenso por el tratamiento. En este momento; nosotros, los espectadores, llegamos a despreciar a quienes abusan del protagonista, incluso aunque él hubiese sido más cruel con ellos previamente.
El mundo en el que está ambientado la película también es clave en el significado de la película, pues se basa en un futuro distópico con un gobierno autoritario y una abundante violencia.
Sería muy ingenuo decir que el mensaje que Stanley Kubrick quiere transmitir con la película es que "todas las acciones tienen consecuencias" o que "la violencia es mala". La verdadera intención del director con este filme es la de criticar a la psicología conductista y a la manipulación por parte del poder político. La psicología conductista, a grosso modo, defiende que los humanos hemos de aprender correctamente siendo premiados cuando actuamos consecuentemente y castigados si lo hacemos inadecuadamente. Aunque este método de aprendizaje sea eficaz, es muy criticado por el hecho de que se puede usar para adoctrinar o manipular de la misma manera que para enseñar, como si se tratase de un animal. Esta manipulación es llevada al extremo en la aplicación del tratamiento Ludovico, cuando a Alex DeLarge se le aplicaban dolores insufribles al ver escenas de violaciones y de violencia. Así, al protagonista le "lavaron el cerebro" completamente, haciéndolo incapaz de agredir a nadie, pues esto le recordaba al dolor insufrible del tratamiento.
La película también presenta pequeñas referencias a la política que, obviamente, no se han dejado al azar. Stanley Kubrick rechaza la manipulación política de la población criticando a los estados autoritarios (como el presente en la cinta) y el adoctrinamiento de el pueblo mediante el conductismo (el método de Ludovico).
En contraposición a lo dicho anteriormente, la naranja mecánica no sólo trata de criticar la psicología conductista y el adoctrinamiento, ya que al rechazar estas dos ideas se estaría defendiendo el libre albedrío, es decir, la capacidad de las personas de elegir y tomar sus propias decisiones. El problema expuesto en la película sobre el libre albedrío es obvio y podemos observarlo en la primera parte de la película. Aquí, Alex y su pandilla usan su "libre albedrío" para causar un malestar social mediante violencia.
En conclusión, el objetivo del director en la naranja mecánica es el de criticar el conductismo y el adoctrinamiento de la población por parte del poder político, aunque también presenta los problemas del libre albedrío. De este modo, el autor nos presenta el problema del libre albedrío en la sociedad pero también critica la eliminación del libre albedrío, conduciéndonos a un dilema sobre hasta que punto ha de permitirse libertad en una sociedad.


Genial, Alberto... Hace mucho que tengo ganas de ver esa película, a ver si me animo!
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